Nuestra empresa asociada de Donostia, BiTEZ, cumple este año 35 años de vida, así que este mes entrevistamos a Esteban Etxeberria, director de gestión y socio fundador de la empresa.

 

– Esteban, ¿cómo fueron los inicios de BiTEZ? ¿Cuándo se constituyó la empresa y con qué objetivos se creó?

BiTEZ surgió en octubre de 1985 de la iniciativa de los actuales socios que en aquel momento trabajábamos en el sector del doblaje cinematográfico realizando traducciones y adaptaciones de diálogos, fundamentalmente para la recién creada televisión autonómica vasca.

Las condiciones de trabajo en aquel entorno suponían un alto grado de aislamiento, ya que cada uno lo hacía en su domicilio o algún otro lugar al efecto, pero sin contacto ni relación profesional con sus compañeros de trabajo. Alquilar una pequeña oficina fue el primer paso para establecer una relación profesional entre personas que hasta entonces estábamos aisladas, para posteriormente afianzar un grupo de trabajo y diversificar la actividad hacia sectores más allá de lo audiovisual. Conseguido aquel primer objetivo, establecimos la actual SL en 1992 para que el grupo de trabajo tuviera una entidad jurídica más acorde al mundo empresarial y para seguir creciendo.

BiTEZ surgió del agrupamiento de profesionales con el objetivo de dar respuesta a una situación de aislamiento

A los pocos años recibimos la invitación a integrarnos en el grupo empresarial internacional LOGOS con sede principal en Módena (Italia), de características similares a las nuestras en cuanto a su creación y planteamiento de trabajo, aunque por supuesto mucho mayor que nosotros. Tras permanecer quince años en el grupo y adquirir experiencia en lo más puntero de la tecnología dirigida a la traducción asistida por ordenador y en otros diversos ámbitos, la última “crisis” económica nos obligó a abandonar el grupo en 2014 y seguir renovando y afianzando por nuestra cuenta y riesgo el bagaje profesional que ya teníamos.

 

– En la actualidad ¿quiénes formáis parte del equipo de BiTEZ?

Actualmente, el grupo de gestión de proyectos y administración está formado por seis personas entre las que nos encontramos los dos socios fundadores que seguimos en BiTEZ, y un equipo estable de profesionales que reúne a otras cuarenta personas.

 

– ¿Cuáles son vuestras especialidades y qué tipo de clientes tenéis? ¿Trabajáis más para España o para el extranjero?

Lo cierto es que en el transcurso de los años se van recibiendo solicitudes de traducción desde todo tipo de ámbitos, y se tienen que abarcar casi todos ellos. Gracias a nuestro equipo profesional, las especialidades que podemos ofrecer son numerosas.

Digamos que por volumen de proyectos, los temas en que más nos hemos ejercitado son:

–   Documentación del sector educativo (últimas reformas educativas, libros de texto desde educación primaria hasta la universitaria…).

–   Textos administrativos complejos, como legislación general, normativa urbanística, etc.

–   Manuales técnicos industriales y comerciales; manuales de calidad.

–   Campañas publicitarias tanto de empresas como de la administración.

–   Sitios Web de toda índole.

En cuanto al tipo de clientes, el abanico va desde administraciones a nivel estatal, autonómico y local pasando por empresas de diversos tamaños y sectores hasta el estudiante que va a cursar un master en el extranjero y necesita la traducción jurada de su título académico. La cantidad de clientes extranjeros es sensiblemente inferior a la del mercado interno.

 

Contadnos un poco vuestro procedimiento de trabajo… Por ejemplo, ¿qué recursos/herramientas utilizáis?

Aunque en los últimos años el mundo empresarial se ha abierto mucho a países extranjeros, en las empresas y en las administraciones, en términos generales, no hay una cultura de las lenguas y de la traducción; se conoce bastante poco en qué consiste “realmente” nuestro trabajo. Por ello, nuestro proceso de trabajo comienza con la labor didáctica de explicárselo a nuestros clientes.

En términos generales, no hay una cultura de las lenguas y de la traducción; se conoce bastante poco en qué consiste “realmente” nuestro trabajo.

No hay ningún secreto en nuestro método; primeramente se analiza el material de trabajo de cara a clasificarlo y darle el tratamiento adecuado, además de cuantificarlo; se asigna a la/las profesional/es con el perfil más idóneo, quien lo recibe filtrado a un formato traducible ―si el tipo de documento original es complejo en cuanto a edición.

Durante el proceso de traducción el/la traductora está en contacto directo con su PM (project manager) para resolver cualquier dificultad que pueda presentarse, consultar dudas al autor de los textos (cliente) y garantizar que las cuestiones a resolver a posteriori sean mínimas o ninguna. Terminada la traducción, pasa por los obligados tamices de la corrección; primero la máquina (corrector ortográfico y quality check de memoria de traducción), después relectura por un tercero (revisión) comprobando cuestiones gramaticales y estilísticas.

Por último, si los archivos habían sido filtrados, revertido del filtrado a formato original, y si la documentación lo requiere, autoedición, aunque gracias a las herramientas de que disponemos ésta última se reduce casi siempre a pequeños retoques por la diferencia de volumen ocupado por los textos en el idioma destino con respecto al origen.

Las herramientas que utilizamos son las que nos ofrecen ahora mismo los desarrollos tecnológicos aplicados a nuestro trabajo: por un lado, memorias de traducción, bases terminológicas creadas por nosotros, corpus lingüísticos existentes en la red y herramientas desarrolladas en la época Logos y actualizadas que nos permiten solucionar con cierta rapidez y total efectividad los problemas con formatos como xml, html5, InDesign, etc.

Por otra parte, para gestionar con eficiencia todo el volumen de información que hay que mover en la realización de proyectos y hacerlo de manera integrada con las demás herramientas nos apoyamos en la ERP desarrollada por un proveedor que mantiene una estrecha relación con nuestra Asociación, que es Gespoint; fuimos de los primeros usuarios empresariales en adoptarla en 2014.

 

– A lo largo de todos estos años habréis vivido muchas anécdotas ¿podéis compartir alguna con nosotros?

Hace ya algún tiempo, cuando los ordenadores empezaron a entrar en las aulas, recibimos el encargo de un centro educativo para traducir el manual de uso de un procesador de textos sencillo, dirigido a la familiarización de los alumnos con los medios informáticos. A los pocos días de entregar el trabajo, nos llamaron de otro centro solicitándonos la traducción del mismo manual, que al parecer era de dominio público. Les respondimos que lo habíamos traducido ya para otro centro y los pusimos en contacto con los primeros, sugiriéndoles que compartieran el gasto para que les saliera a ambos más asequible. Nos mostraron su asombro y agradecimiento al comprobar que podíamos haber aprovechado la circunstancia para cobrar dos veces el mismo trabajo y, sin embargo, les dimos tal información.

Pero no quedó ahí la cosa, pues las semanas siguientes se repitió el suceso con varios centros más. Tomamos la determinación de dirigirnos al Dpto. de Educación del Gobierno Vasco para que informara a todos los centros y los interesados pudieran acceder directamente al manual traducido.

 

– En vuestra opinión ¿qué es lo que hace vuestra empresa especial o diferente al resto?

En principio, que su propio origen no fue meramente comercial, sino que surgió del agrupamiento de profesionales con el objetivo de dar respuesta a una situación de aislamiento y de la necesidad de compartir conocimiento para avanzar en nuestra actividad profesional buscando una mejora continuada. Esto nos proporcionó una base que nos permitió, por ejemplo, ser punteros en nuestro ámbito de aquel entonces, que era la Comunidad Autónoma Vasca, en la aplicación de tecnologías a nuestro proceso de trabajo.

Uno de los factores que tradicionalmente peores efectos ha provocado en el sector ha venido siendo la reducción agresiva de precios, que lo inunda de producto de mala calidad

– ¿Cuáles crees que son los principales retos a los que se enfrenta el sector de la traducción?

Uno de los factores que tradicionalmente peores efectos ha provocado en el sector ha venido siendo la reducción agresiva de precios, que además de generar los lógicos problemas financieros de un mercado inestable, lo inunda de producto de mala calidad, y esto genera desconfianza y una mala reputación generalizada. En este estado de cosas, el singular avance que han supuesto en la traducción automática los sistemas neuronales está agudizando este problema. Es un reto mayor de lo que suponemos el hacer frente al incremento en bajadas aún mayores que puede suponer el uso incontrolado de estas herramientas. Mantener un nivel de calidad digno en un entorno en el que se afiance la filosofía del “¿Para qué pagar a un traductor, si me traduce la máquina?” no va a ser sencillo.

 

– ¿Tenéis algún proyecto de mejora o cambio en el próximo futuro?

A corto plazo, nuestros esfuerzos van encaminados a adaptarnos al máximo a la situación que te describía en la anterior pregunta: ser competitivos sin bajar la guardia en cuanto al nivel de calidad y profesionalidad que siempre hemos ofrecido a nuestros clientes.

 

– Y para finalizar ¿por qué os asociasteis a ANETI y qué esperáis de la Asociación?

En BITEZ teníamos claro que había que aunar fuerzas para responder de manera conjunta a los retos del mercado, optando a formación, proveedores comunes, seguros, etc. y ANETI nos pareció la herramienta adecuada para profundizar en todos esos temas y compartir experiencias, aunque en honor a la verdad, debido al día a día en nuestro trabajo no hemos participado en nada.

Nuestros esfuerzos van encaminados a ser competitivos sin bajar la guardia en cuanto al nivel de calidad y profesionalidad que siempre hemos ofrecido a nuestros clientes

 

Más información y contacto: 

Avda. de Tolosa, 79 bajo nº 8
20018 Donostia

Tel: +34 943 372 090
Web: www.bitez.com
Correo electrónico: bitez@bitez.com