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La receta ideal para una buena colaboración entre traductores y empresas

¿Cuáles son los ingredientes para alcanzar una buena colaboración entre traductores y empresas?

Hace unos meses recopilamos algunas de las cualidades que más valoran las empresas de traducción de las y los traductores autónomos

Ahora, es el turno de oír a nuestros colaboradores/as.

Por Amaia Alós

Imagina cómo sería poder cocinar a fuego lento cada traducción… Hoy en día parece prácticamente imposible, ¿verdad? Como bien dice el refrán: «Las prisas nunca fueron buenas consejeras», pero los plazos de entrega hoy en día son muy ajustados y todos tenemos que adaptarnos a ellos. Por eso es fundamental una comunicación ágil y fluida entre el traductor autónomo y la empresa.

Aunque no siempre resulte una tarea fácil, con los ingredientes adecuados podemos lograr una buena colaboración entre traductores y empresas pesas y conseguir que los clientes confíen en nuestro trabajo. Entonces, ¿cuáles son esos ingredientes «mágicos»? A continuación, os comparto los que, en mi opinión, no pueden faltar en ningún caso:

 

1. Comunicación entre traductores y empresas

Para quienes trabajamos detrás de la pantalla, mantener un trato cercano y fluido con la empresa de traducción es primordial. Tiene que ser capaz de explicar con claridad el encargo, resolver dudas, facilitar glosarios y documentación de referencia, contactar con nosotros a la mayor brevedad si surge algún imprevisto o se cancela repentinamente el proyecto, y proporcionar el feedback del cliente final: somos como todo buen chef, ya que nos gusta saber si han quedado satisfechos con nuestro trabajo y en qué podemos mejorar.

2. Agilidad

Del mismo modo que una empresa de traducción necesita que el autónomo responda lo más rápido posible, los traductores no esperamos menos. También tenemos otros clientes y un calendario que organizar, por lo que agradecemos que la empresa nos confirme el proyecto cuanto antes y nos envíe todos los documentos necesarios para poder ponernos manos a la obra.

3. Honestidad

«Las cosas claras y el chocolate espeso». Como cualquier otro profesional, valoramos la honestidad en cuanto a las condiciones del encargo, el formato y, sobre todo, el plazo de entrega real al cliente final. Cuántas veces habremos recibido un encargo urgente, incluso para ese mismo día, y una semana después todavía se están introduciendo cambios en el texto de partida. Los autónomos solemos ser flexibles cuando un cliente habitual nos pide un favor, pero se agradece que la empresa sea sincera y no nos haga trabajar a contrarreloj salvo que sea estrictamente necesario.

4. Fiabilidad

Para que fluya la relación entre el traductor autónomo y la empresa, el traductor debe estar seguro de que le han proporcionado la información precisa, como si se tratara de la elaboración de un postre, donde usar las cantidades exactas que marca la receta son fundamentales para tener el éxito asegurado. Además, también nos gusta que se hable claro sobre las condiciones y los plazos de pago. No hay nada que resulte más violento que tener que perseguir a un cliente para que abone una factura.

5. Fidelidad

Tener la certeza de que van a contar con nosotros regularmente se traduce en poder respirar tranquilos a final de mes e irnos de vacaciones sabiendo que a la vuelta vamos a seguir recibiendo encargos. Mantener nuestro «chiringuito» a flote requiere mucho esfuerzo y sentir incertidumbre al no saber cuánto vamos a facturar puede resultar estresante, por lo que valoramos enormemente a aquellas empresas que confían en nosotros con frecuencia.

 

Por mi experiencia, después de haber trabajado durante muchos años en una empresa de traducción, puedo decir que estas cualidades también se aplican a la inversa. No pueden faltar si queremos mantener una buena colaboración entre traductores y empresas de traducción. En mi caso, las agencias con las que más a gusto colaboro son aquellas en las que me hacen sentir que formo parte del equipo a pesar de trabajar a distancia, con las que he logrado establecer una comunicación fluida y cercana, aquellas que me envían encargos regularmente, fijan unos plazos de entrega factibles, me facilitan toda la información que les proporciona el cliente, responden sin demora a las dudas que me surgen y cumplen con su compromiso de pago. Como ocurre en cualquier receta, lo importante es que los ingredientes sean de calidad.

 

Amaia Alós Domench

Traductora autónoma DE/EN-ES

Contacto: amaiaalos@gmail.com

LinkedIn: http://www.linkedin.com/in/amaia-alos

Desde muy pequeña me interesé por los idiomas gracias a que estudié en un colegio bilingüe y a que mis padres me inculcaron la pasión por viajar.

Soy licenciada en Filología Alemana por la Universidad de Barcelona y en Traducción e Interpretación por la Universidad Pompeu Fabra, donde opté por la especialización en traducción jurídico-económica. Además, cursé el Máster de Traducción Médica de AulaSic.

Tengo más de diez años de experiencia como traductora, los ocho primeros compaginé el trabajo en una empresa de traducción con mi actividad como traductora freelance.

A lo largo de los años he logrado establecer una cartera de clientes fieles, en su mayoría empresas de traducción, con los que tengo el gusto de trabajar, aunque siempre dejo la puerta abierta a nuevas colaboraciones.

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