El pasado 23 de octubre, Arancha Caballero, en calidad de presidenta de ANETI, asistió en Zaragoza al encuentro anual de AUnETI, Asociación de Universidades del Estado Español con Titulaciones Oficiales de Traducción e Interpretación. Respondemos así un año más a la invitación de AUnETI para participar en la mesa redonda de representantes de distintos sectores de las industrias de la lengua. Moderada por Francisco Javier Vigier Moreno (UPO), intervinieron también Amaya García Gallego, presidenta de ACE Traductores, y Sara Occhipinti, coordinadora lingüística de la Dirección General de Traducción, en representación de la Comisión Europea en España.
La inteligencia artificial transforma el mercado de los servicios lingüísticos
Arancha Caballero comenzó aportando los datos macro del sector, que reflejan un incremento casi plano a nivel mundial. De hecho, alguna consultora estima un descenso del 2,7 %, con una diferenciación muy clara entre empresas de servicios lingüísticos, que descienden en torno al 5,1 %, y plataformas de tecnología lingüística, que crecieron casi un 20 %. Añadió también que los datos del U.S. Bureau of Labor Statistics apuntan a que el empleo en traducción e interpretación solo crecerá un 2 % en la próxima década.
A nivel europeo y estatal, los datos de las encuestas más recientes, como la encuesta de clima empresarial de ANETI, indican que la irrupción de la IA es el factor que más empresas identifican como determinante en la evolución de su negocio. A esta preocupación se suman la debilidad de la demanda y la bajada de tarifas por parte de la competencia, configurando un contexto de fuerte presión sobre los márgenes.
En conversaciones con empresas y profesionales del sector, ANETI apunta al impacto de las plataformas tecnológicas como un «nuevo» competidor, la concentración del sector por un mercado saturado y la falta de estrategia de las pequeñas empresas y profesionales autónomos, especialmente necesaria en épocas de descenso de volumen y transformación.
El valor de la traducción humana: especialización, calidad y formación
En cuanto a nuestra razón de ser, las empresas debemos posicionarnos como fuente de valor: trabajamos bien el control de riesgos (compliance, governance, verificación y control) en entornos de complejidad multilingüe. Nuestro papel es el de asesoramiento ante las posibilidades que ofrece la tecnología, automatizando lo que tenga sentido, pero asignando especialistas donde el criterio humano sea fundamental. Es decir, lejos de desaparecer como actividad, se está volviendo más “exquisita”. Y esto nos equipara a otros servicios profesionales, pasando del viejo modelo de facturación por palabra a 3-4 decimales de euro a encargos por horas o proyectos.
Amaya García Gallego destacó el sello de traducción humana impulsado por ACE. Una iniciativa que reivindica la transparencia en el uso de la inteligencia artificial generativa (IAG) aplicada al sector editorial.
Sara Occhipinti describió el funcionamiento de los servicios de traducción e interpretación dentro de las instituciones europeas. Alertó del descenso de calidad de los aspirantes, especialmente en cuanto al conocimiento geopolítico. Coincidimos con ella en la necesidad de que los estudios de traducción no olviden las capacidades básicas de todo buen traductor y revisor: redactar y comprender bien, ser crítico y documentarse.
Apuesta por la visibilidad del sector y la colaboración entre profesionales y universidades
Desde ANETI compartimos también las conclusiones de los diferentes grupos de trabajo, que destacaron la importancia de dar mayor visibilidad a los estudios de Traducción e Interpretación, promover el reconocimiento de los servicios lingüísticos y reforzar la cohesión de una comunidad profesional unida.
Aprovechamos para invitar a la comunidad educativa al VI Congreso de ANETI, que se celebrará en Barcelona en el mayo de 2027, donde podrán conocer de primera mano las inquietudes y oportunidades que están viviendo las empresas de servicios lingüísticos.


