Tras la pausa veraniega, retomamos las entrevistas a nuestras empresas asociadas.

Este mes de septiembre entrevistamos a Dualia, un referente de la interpretación telefónica con sede en Gipuzkoa. Charlamos con Ladis Calparsoro, gerente de la empresa, quien nos explica la trayectoria y transformación de la empresa durante 17 años.

Ladis, ¿Cómo fueron los inicios de Dualia? ¿Cuándo se constituyó la empresa y con qué objetivos se creó?

Ladis Calparsoro: Dualia se constituyó en 2003, con el objetivo de facilitar la labor a los técnicos industriales que realizaban instalaciones en el extranjero. Muchas de las empresas del valle del alto Deba instalan maquinaria pesada en todo el mundo y se enfrentaban a las limitaciones del idioma y de la disponibilidad de intérpretes.

Los inicios fueron duros a pesar de que la interpretación telefónica caló rapido. No teníamos clientes suficientes y eran muy difíciles, y los periodos de fidelización y formación hacían el negocio inviable, hasta que nos atrevimos con la administración pública, lo que nos ha llevado hasta el día de hoy.

¿Por qué el nombre de Dualia?

Dualia es un nombre que nace de buscar la dualidad, recuperar la comunicación entre dos personas, en este caso a través de los idiomas.

En la actualidad ¿quiénes formáis parte del equipo de Dualia?

Diego Ramirez y Juan Carlos Cuesta son los fundadores y comerciales. Son los que mejor conocen la necesidad del usuario y llevan años exponiéndola con el compromiso que solo puede tener un socio fundador.

Amparo Martín y yo, Ladis Calparsoro, llevamos el área financiera y la gerencia respectivamente. En mi caso, ha sido una evolución desde la parte técnica.

Por otro lado, tenemos a Nerea Ormazabal en la atención al usuario y Eider Morillo en la parte de administración. Nuestro enlace con el mundo real de los intérpretes es Gabriel Cabrera al que ya conoceréis de sobra en ANETI. Él coordina la relación con el sector y con los profesionales que trabajan con Dualia.

Por últimos, están los más importantes y también numerosos del equipo: nuestros compañeros intérpretes. Más de 60 personas que llevan años trabajando con nosotros codo con codo.

¿Cuáles son vuestras especialidades y qué tipo de clientes tenéis? ¿Trabajáis más para España o para el extranjero?

Nuestra especialidad es la interpretación telefónica. Es la mayor parte de nuestro trabajo y la dedicamos a los servicios sociales, la sanidad, emergencias, ayuntamientos y otros. Del sector privado podemos destacar a las aseguradoras. También estamos asistiendo a universidades y congresos para hibridar salas, para organizar congresos locales con participantes en Internet, e incluso algunas totalmente en Internet. Actualmente trabajamos con entidades españolas, pero estamos esforzándonos en abordar otros mercados como Hispanoamérica o China.

Si esta noche alguien que no habla español visita un hospital, nuestra plataforma conectará al hospital con un intérprete en menos de 20 segundos.

Contadnos un poco vuestro procedimiento de trabajo… Por ejemplo, ¿qué recursos/herramientas utilizáis?

La tecnología siempre esta ahí, pero es importante acercarla a tu modelo de negocio. Para la interpretación telefónica en Dualia buscamos la automatización para reducir los tiempos y cubrir todas las necesidades. Si esta noche alguien que no habla español visita un hospital, nuestra plataforma conectará al hospital con un intérprete en menos de 20 segundos.

La plataforma se tuvo que diseñar a medida para el modelo de negocio. Se basa en Asterisk, un software libre de comunicaciones unificadas. Pero tuvimos que generar una capa de gestión que es la que adapta la tecnología al modelo de negocio. Para todo lo demás parecemos una startup, buscando siempre nuevas herramientas.

A lo largo de todos estos años habréis vivido muchas anécdotas ¿podéis compartir alguna con nosotros?

Un responsable de contratación, que era reticente y no veía necesidad ni utilidad en nuestro servicio, tuvo un problema de salud durante un viaje de trabajo en el extranjero. Esta situación le puso en alerta porque era alérgico a la penicilina. Cuando sufrió este trance empezó a comprender a las personas que requerían este servicio.

En muchos casos podemos hablar de entidades que no reconocían la necesidad porque ocultaban el problema. Las consejerías de salud, por ejemplo, no veían este problema porque no analizaban qué pasaba con estas personas que no conocen el idioma.

Esta anécdota es genérica, pero muchas hospitalizaciones se evitan al hablar el mismo idioma que el paciente. Una explicación evita carísimas pruebas y estancias hospitalarias que son un lastre para el paciente y para la sanidad.

Muchas hospitalizaciones se evitan al hablar el mismo idioma que el paciente. Una explicación evita carísimas pruebas y estancias hospitalarias que son un lastre para el paciente y para la sanidad.

En vuestra opinión ¿qué es lo que hace vuestra empresa especial o diferente al resto?

Dualia nació de sus usuarios. Diego viajaba instalando máquinas y no era hábil con los idiomas, lo que le llevó a imaginarse la posibilidad de usar el servicio. Esto se completó con un equipo altamente motivado en una empresa muy dinámica. A día de hoy buscamos la calidad por encima de todo y encajar en costes. Nos apoyamos en la tecnología especialmente para reducir costes y seguir creciendo, a pesar de las complejidades de trabajar con contratos públicos que en muchos casos priman precio a calidad.

¿Cuáles crees que son los principales retos a los que se enfrenta el sector de la traducción?

En el caso de los contratos públicos, la propia ley -que no prima la calidad ni la trayectoria de los proveedores- es un perjuicio para todos. La evolución de la tecnología estará ahí, pero nunca sustituirá la confianza que generan las personas profesionales. El intérprete trabajará mejor, no menos. Todos tenemos miedos por la robotización, pero la realidad es que los servicios que ahora parecen gratuitos evolucionarán a servicios de pago, y las grandes empresas que se dedican a pequeños clientes nunca podrán generar la confianza que damos las personas.

A día de hoy buscamos la calidad por encima de todo y encajar en costes. Nos apoyamos en la tecnología especialmente para reducir costes y seguir creciendo, a pesar de las complejidades de trabajar con contratos públicos que en muchos casos priman precio a calidad.

¿Cómo habéis vivido el impacto de la COVID-19?

Inicialmente, muchos de nuestros servicios se ofrecían en oficinas siendo presenciales. Cuando comenzó el primer confinamiento y se cerraron, el negocio se contrajo mucho. Nuestra plantilla seguía al 100 %, puesto que el trabajo en remoto era el habitual para los intérpretes y fue fácil trasladar al resto del equipo al teletrabajo.

Según fue evolucionando y tras el susto inicial, primero vivimos un crecimiento inesperado en la educación, donde muchas tutorías se realizaban por internet y ya no era posible que participara un tercero. Por otro lado, después de hacer un uso extensivo de nuestros hogares, repuntó con fuerza la necesidad de las aseguradoras, lo que nos permitió terminar 2020 sin un perjuicio grave a la empresa. Y ya en 2021 hemos conseguido volver a la senda del crecimiento.

Queremos evolucionar en el sector turístico donde el perfil de usuario es más exigente y orientado al ocio y no a la emergencia

¿Tenéis algún proyecto de mejora o cambio en el próximo futuro?

Estamos trabajando en varios frentes. En Hispanoamérica queremos establecernos en Colombia, Chile y México con la complejidad que presentan estos nuevos mercados para nosotros pero con gran ilusión por los lazos que nos unen.

También queremos evolucionar en el sector turístico donde el perfil de usuario es más exigente y orientado al ocio y no a la emergencia. Y, por último, nos gustaría retomar nuestros esfuerzos en China, pero tenemos que valorar hasta dónde podemos llegar y la coyuntura internacional, que en el mundo de los idiomas y las lenguas nos afecta a todos.

Y para finalizar ¿por qué os asociasteis a ANETI y qué esperáis de la Asociación?

La interpretación telefónica no existía en España y era algo que solo estaba acogido con fuerza en Australia, lo cual nos dejaba en una posición muy débil. Nuestros intérpretes eran profesionales de congresos o traductores, pero la interpretación consecutiva y por teléfono era recibida en el sector como algo extraño. Gabriel Cabrera era nuestro gran informador: Él nos hablaba de lo que pasaba en el sector y nos planteó asociarnos a ANETI.

Por supuesto para nosotros tenía todo el sentido del mundo: olvidábamos la marginalidad y entrábamos en una asociación plural y ágil. Desde el primer momento la acogida fue muy buena y, aunque comprendemos que hay mayorías, como en el caso de la traducción, nuestra parte se siente representada y con acceso a una asociación activa y participativa.

Más información:

Web: www.dualia.es

Correo electrónico: dualia@dualia.es

Teléfono: +34 943 715 670