Este mes entrevistamos a Nuria Castro y Nahir Lourenco, las dos socias de Globalingua Translation, empresa gallega de servicios lingüísticos.

La historia de Globalingua comenzó en Vigo en 2013. Desde entonces, la empresa ha ampliado su equipo de traductores y su presencia con una segunda oficina en A Coruña. Nuria y Nahir nos cuentan la evolución de la empresa:

 

– ¿Cómo fueron los inicios de Globalingua? ¿Cuándo se constituyó la empresa y con qué objetivos se creó?

Globalingua nace de una combinación de factores en un momento idóneo; pero, principalmente, nace de las ganas. En 2013 nos encontrábamos trabajando en Lisboa. Sentíamos que era el momento personal y profesional ideal para iniciar este proyecto y, por supuesto, aprovechar así la oportunidad de volver a casa, a Galicia.

Fuimos creando la empresa leyendo, aprendiendo, buscando y soñando durante muchas noches. Una vez hechos los números y las maletas, abandonamos nuestros trabajos y llegamos a Vigo. El vivero de empresas de la Cámara de Comercio nos acogió el primer año. Sin duda, fue una gran lanzadera que nos permitió centrarnos en nuestra actividad y ahorrar costes en nuestros inicios. Nuestro objetivo era crear un proyecto a medida, en el que, aunque dejándonos la piel, pudiésemos disfrutar de un área que tanto nos gusta.

Por otro lado, sentíamos que, trabajando para otras empresas, no existían demasiadas opciones de crecimiento laboral. Globalingua nos daba la oportunidad de seguir aprendiendo y creciendo, y de hacerlo como nosotras somos y como a nosotras nos gusta.

 

– ¿Por qué el nombre de Globalingua?

Diríamos que fue una corazonada. Como tantos, al principio intentamos encontrar un nombre que significase algo más íntimo: quizás la unión de nuestros nombres, de puntos comunes, de alguna palabra en gallego…

Somos dos, de modo que fuimos anotando numerosas propuestas. Quizá demasiado largo, quizá muy esto o poco lo otro, pero una noche todas esas preocupaciones parecieron no importar. Lo repetimos varias veces y nos miramos sabiendo que lo teníamos, ¡Globalingua!

 

– En la actualidad ¿quiénes formáis parte del equipo de Globalingua?

Actualmente, formamos Globalingua 8 traductores. Las combinaciones con las que trabajamos internamente son inglés, portugués, italiano, francés y alemán, y siempre traducimos a nuestras lenguas maternas: español y gallego. Además, todos somos traductores jurados.

Por supuesto, contamos con una red de traductores e intérpretes probados y fidelizados a distintos idiomas. Nuria y yo nos encargamos de la gestión de proyectos y las tareas financieras.

 

– ¿Cuáles son vuestras especialidades y qué tipo de clientes tenéis? ¿Trabajáis más para España o para el extranjero?

Internamente estamos especializados en diferentes áreas: marketing, institucional, médica, financiera y técnica. En cualquier caso, si recibimos proyectos de otra índole, contamos siempre con el apoyo de nuestra red de traductores externos especializados.

En cuanto al origen de nuestro trabajo, desde el principio en 2013, siempre hemos recibido gran parte de los proyectos de clientes extranjeros. En general, trabajamos mucho para multinacionales que ofrecen soluciones integrales de gestión de documentos a grandes empresas, puesto que manejan un gran volumen de trabajo. En los primeros años, nuestra facturación de clientes españoles suponía apenas un 30-32 % del volumen total.

Este porcentaje ha ido variando año tras año, pero desde 2019 hemos constatado un aumento en la demanda nacional y el porcentaje ha aumentado hasta un un 40-45 %. En España también trabajamos para agencias más grandes, pero en los últimos años hemos afianzado varios clientes finales que necesitan servicios de traducción para exportar sus productos. De ahí este crecimiento.

En Globalingua estamos especializados en la traducción de diferentes áreas: marketing, institucional, médica, financiera y técnica. Y gran parte de los proyectos son para clientes extranjeros.

 

– Contadnos un poco vuestro procedimiento de trabajo… Por ejemplo, ¿qué recursos/herramientas utilizáis?

En Globalingua el proceso operativo está bien sistematizado.

La mayor parte de nuestras comunicaciones con los clientes se realizan por correo electrónico. Entre nosotros, nos comunicamos mediante canales internos (Ring Central). En función de la naturaleza del encargo, el cliente o la combinación de idiomas, se asigna un gestor que se ocupará de todo el proceso hasta la entrega del proyecto.

Existes dos posibilidades:

– El proyecto llega de un cliente habitual que solicita un servicio y un plazo concreto: el equipo se pone en marcha de inmediato;

– Recibimos una solicitud de presupuesto de un cliente nuevo: estudiamos el proyecto y el tipo de servicio apropiado, consultamos nuestra disponibilidad, elaboramos un presupuesto, solucionamos cualquier duda que pueda tener el cliente respecto del proceso de trabajo y acordamos las condiciones de entrega.

En ambos casos, una vez aceptado un encargo, se registra en nuestro programa de gestión (Gespoint). Aquí se recogen todos los datos: cliente, fecha, nombre del proyecto, plazos, márgenes de beneficios, datos de los traductores y revisores, su productividad, etc.

Una vez preparado el proyecto (usamos diferentes softwares, según petición del cliente o según consideremos el más adecuado: SLD Studio 2021, Across 6.3, MemSource, MemoQ 2017, XTM, etc.) se asigna un traductor y, dado el caso, un revisor especializados. Debemos solucionar todas las preguntas o dudas que puedan surgir antes de la fecha de entrega. Contamos con plantillas propias para gestionarlas de la forma más ordenada y eficiente posible.

Por último, realizamos controles de calidad internamente, preparamos los documentos, las notas de entrega, si las hay, enviamos todo al cliente por la plataforma correspondiente y completamos las tareas en nuestro programa para que pasen a facturación.

En una ocasión nos enviaron un expediente académico para traducir y el padre nos pidió que redondeásemos hacia arriba las notas a su hijo.

 

– A lo largo de todos estos años habréis vivido muchas anécdotas ¿podéis compartir alguna con nosotros?

Tenemos algunas, sí. Cuando empezamos y nos presentamos al mundo, nos hacía mucha gracia que mucha gente nos decía “¡Ah, sí, Globalingua!”, “Sí, me suena”, “Claro, ya me doy cuenta”. Nosotras manteníamos el tipo (y la risa), ya que estábamos convencidas que no era cierto.

Cuando empezamos, teníamos apenas 27 y 28 años. Nos encargaron un servicio de interpretación y nos acercamos a primera hora para asegurarnos de que la empresa a la que contratamos los equipos no tuviese problemas y a recibir a las intérpretes polacas. Casi todo el mundo que vino a hablarnos, desde conferenciantes a visitantes, pensaba que éramos azafatas.

También nos acordamos mucho de una ocasión en la que nos enviaron un expediente académico para traducir y el padre nos pidió que redondeásemos hacia arriba las notas a su hijo.

¡Y las que ya no recordaremos!

 

– En vuestra opinión ¿qué es lo que hace vuestra empresa especial o diferente al resto?

Creemos que lo que hace nuestra empresa especial es lo mismo que la creó y la ha llevado a donde está hoy: las ganas. Nuestra pasión por el área, el cuidado que damos a nuestros proyectos y a todos los que forman parte del proceso.

Actualmente, hay una tendencia creciente a utilizar plataformas en las que se cargan los proyectos y los traductores las aceptan según disponibilidad.

Nosotros hemos trabajado para lograr una combinación óptima entre lo moderno (utilizamos las herramientas más evolucionadas del mercado, automatizamos ciertos procesos, avanzamos y nos actualizamos con el sector, etc.) y lo humano (trato personalizado y atento al cliente y al traductor). Cuidamos todo el proceso productivo, desde el cliente final, al que a veces ni conocemos, pasando por el intermediario hasta el traductor.

Nuria y yo tenemos formación y experiencia como traductoras y gestoras en otras empresas. Conocemos bien los procesos desde varios puntos de vista y notamos de forma clara y evidente que eso es un plus cuando tratamos con clientes, gestores y traductores.

No estamos solo enfocadas a la productividad y al cliente. Prestamos atención a todo el engranaje. Conocer de primera mano y atender a las necesidades de todos los que participamos en el proceso para obtener el mejor resultado es lo que sentimos que nos hace especiales.

Creemos que lo que hace nuestra empresa especial es lo mismo que la creó y la ha llevado a donde está hoy: las ganas. Nuestra pasión por el área, el cuidado que damos a nuestros proyectos y a todos los que forman parte del proceso.

 

– ¿Cuáles creéis que son los principales retos a los que se enfrenta el sector de la traducción?

Aunque siguen vigentes algunos desafíos como el intrusismo profesional o la caída de las tarifas en los últimos años, el reto más significativo es el auge de la traducción automática y la inteligencia artificial. Debemos adaptarnos y prepararnos, ya que la única forma de permanecer en el mercado será dominando las nuevas herramientas y rentabilizando al máximo la oportunidad que ofrece la tecnología para mejorar los procesos. Y todo ello siendo competitivos, ya que esta tendencia seguirá favoreciendo a las grandes multinacionales.

Aunque siguen vigentes algunos desafíos como el intrusismo profesional o la caída de las tarifas en los últimos años, el reto más significativo es el auge de la traducción automática y la inteligencia artificial.

 

– ¿Cómo habéis vivido el impacto de la COVID-19?

Expectantes. Al inicio de la crisis nuestra prioridad era mantener a todo el equipo a salvo. Nos adaptamos a las circunstancias e implantamos el teletrabajo. Nos hemos dado cuenta de que hay muchos factores que tener en cuenta a la hora de teletrabajar y que en España aún queda mucho por regular en este sentido.

Durante los tres o cuatro primeros meses, solo podíamos seguir las medidas recomendadas y esperar.

La siguiente fase fue enfrentarnos a la incertidumbre sobre el futuro de la industria. Es complicado actuar y moverse en un mundo que está parado.

Tomamos medidas operativas y salimos adelante con el esfuerzo de todo el equipo. De todos modos, aprendimos que por más que intentemos controlar nuestra empresa, hay un margen que no depende de nosotros, ya que un porcentaje de volumen reapareció este año tal cual se había ido en 2020, sin avisar.

Por suerte, este año sentimos que el agua ha vuelto a su cauce y estamos muy optimistas de cara al 2022.

 

– ¿Tenéis algún proyecto de mejora o cambio en el próximo futuro?

El mundo de la traducción está cambiando muy rápido. O te adaptas y avanzas con él o te quedas atrás. En este momento tenemos varios frentes abiertos:

Invertir en traducción automática: hemos hecho formaciones para ofrecer el mejor servicio posible y optimizar los procesos de trabajo actuales ante la nueva demanda. Estamos estudiando dar el siguiente paso e invertir en un motor propio para prepararnos para un futuro que cada vez parece más inminente. Como hemos hecho siempre, queremos avanzar con el sector para seguir siendo competitivos y tener las herramientas suficientes para seguir funcionando con mecanismos y procedimientos propios.

Formación: cada año definimos nuestros objetivos de empresa y todos los años la formación ocupa uno de los puestos principales de nuestra lista. Para mejorar necesitamos conocer el estado real y actual de las especialidades en las que trabajamos, de las herramientas que usamos, del mercado, de las estrategias de gestión, de los servicios y las perspectivas que existen para el sector. Para ello, destinamos una cantidad anual a formación y conocimiento. Como comentamos antes, un gran porcentaje de nuestros clientes son extranjeros. De cara al futuro necesitamos formarnos y desarrollar una sección más eficiente destinada a la captación de clientes nacionales.

 

– Y para finalizar ¿por qué os asociasteis a ANETI y qué esperáis de la Asociación?

Principalmente, nos interesaba estar en contacto con personas con las mismas inquietudes y problemas que nosotros, intercambiar experiencias, solucionar dudas o recomendar estrategias, colaborar en proyectos, etc.

Además, ANETI no solo ofrecía formaciones y conseguía precios más ventajosos con proveedores de servicios que necesitábamos, sino que defendía los intereses del sector. Todo encajaba perfectamente con nuestra forma de entender el área.

Creemos firmemente en que la mejor forma de seguir adelante no es compitiendo, sino compartiendo y haciéndolo lo mejor que sabemos. ANETI nos pareció la plataforma adecuada para hacerlo.

 

Información de contacto: 

A CORUÑA

Rúa Voluntariado, n.º3 – 2.º, local 41.
15003 A Coruña
Tel: +34 881 067 488

VIGO

Calle Uruguay 4, 1.º dcha
36203 Vigo
Tel: +34 886 124 234

Web: www.globalingua.eu
Correo electrónico: proyecto@globalingua.eu