Este mes entrevistamos al equipo de Tatutrad, una de las últimas empresas -y la primera de Sevilla- en asociarse a ANETI.

¿Cómo fueron los inicios de Tatutrad? ¿Cuándo se constituyó la empresa y con qué objetivos se creó?

Rosario de Zayas, CEO de Tatutrad, regresó a España como traductora autónoma tras su andadura internacional en la que comenzó a colaborar con distintos clientes de todo el planeta. Al poco tiempo, durante su participación en un congreso, un chico la sorprendió con la frase: «Yo quiero ser como tú».

Fue en ese momento cuando se dio cuenta de que podía ampliar su pequeño negocio como autónoma con la ayuda de otros compañeros cargados de inspiración e ideas nuevas que aportar. Además, la demanda cada vez mayor de traducción de contenido web y digital fue el aliciente perfecto para dar el paso. Y así, en el año 2007, nació Tatutrad S. L.

Nuestra empresa comenzó en una pequeña oficina de apenas 40 metros cuadrados en la que cuatro personas se reunían a diario para sacar adelante los proyectos que iban llegando. Con el paso del tiempo, hemos ido creciendo con la incorporación de nuevos compañeros y con la colaboración de cada vez más colaboradores externos.

En la actualidad ¿quiénes formáis parte del equipo de Tatutrad?

Además de la extensa red de colaboradores autónomos con los que trabajamos mano a mano diariamente, el equipo humano de Tatutrad está compuesto por 10 profesionales con formación y experiencia en los campos de traducción, interpretación, internacionalización y marketing, que convierten a nuestro pequeño grupo de traductores en una empresa multidisciplinar y versátil.

Por un lado, están Rosario de Zayas, la veterana del equipo y fundadora de Tatutrad, e Isabel Domínguez, coordinadora del Departamento de Producción y encargada de «mantener al equipo a raya». Por otro lado, contamos con Alejandro Rodríguez, coordinador de prácticas y especialista en traducción médica, que representa a Tatutrad en ANETI.

Loli Guerrero, Diana Lindo, Belén Correa, Alicia Rodríguez y Carlos Moreno conforman el núcleo duro del Departamento de Producción, como project managers y traductores de diferentes combinaciones lingüísticas y especialidades.

Por último, Marina Rodríguez y Lidya Gallego están al cargo del Departamento de Vendor Management gestionando proveedores y ayudando a nuestros clientes a conquistar otros mercados con nuestros servicios.

Tatutrad está formado por un equipo de traductores muy versátiles, si bien cada uno tiene su propio campo de especialización; pero en líneas generales trabajamos con una gran diversidad de campos y nos consideramos unos auténticos «todoterrenos».

¿Cuáles son vuestras especialidades y qué tipo de clientes tenéis? ¿Trabajáis más para España o para el extranjero?

Tatutrad está formado por un equipo de traductores muy versátiles, si bien cada uno tiene su propio campo de especialización; pero en líneas generales trabajamos con una gran diversidad de campos y nos consideramos unos auténticos «todoterrenos».

No obstante, si clasificamos a nuestros clientes según el campo de especialización, podemos ver algunas áreas bastante diferenciadas.

Por una parte, tenemos la moda: traducimos catálogos y contenido en línea para grandes firmas internacionales. Por otra, podemos decir que el marketing constituye otro de los grandes gruesos de nuestra facturación, con clientes que abarcan diferentes ámbitos, como el de las compras en línea, la aviación o la TI.

También recibimos muchos textos de índole técnica, como por ejemplo instrucciones de uso o guías de usuario, y de localización de sitios web y aplicaciones.

También cabe destacar el ámbito legal e institucional, para el que trabajamos textos sobre el cambio climático o los derechos humanos, aparte de políticas de privacidad, términos y condiciones, etc.

En el entorno médico podemos resaltar la especialización en catálogos de productos y pólizas de seguros; y por último, también traducimos videojuegos y nos especializamos en las apuestas en línea.

Todos estos textos provienen principalmente de clientes extranjeros, aunque recientemente cada vez recibimos más solicitudes de empresas nacionales, un mercado hacia el que sin duda nos gustaría extendernos.

A lo largo de todos estos años habréis vivido muchas anécdotas ¿podéis compartir alguna con nosotros?

Tenemos muchas historias muy divertidas. Una anécdota muy graciosa que siempre recordamos es de una vez que llamaron unos hackers al teléfono de la oficina intentando conseguir nuestras contraseñas para acceder a los ordenadores. Un compañero cogió el teléfono y como eran de algún país de habla no inglesa, no entendía bien qué querían exactamente. Se pasó unos 20 o 25 minutos con ellos al teléfono intentando enterarse de lo que le decían. Al final, los hackers se desesperaron tanto que acabaron colgándole a él.

¡¡Ahora siempre le decimos que es nuestro mejor antivirus!!

En vuestra opinión ¿qué es lo que hace vuestra empresa especial o diferente al resto?

Desde los inicios, Tatutrad ha apostado por unir talento e innovación tecnológica.

El equipo de Tatutrad se ha forjado y ha crecido en la esencia propia de la cultura de la empresa y a la vez, la empresa ha sabido enriquecerse del talento de cada componente del equipo.

La visión estratégica y el liderazgo al frente de Tatutrad han sido asimismo claves para el éxito de la empresa, un liderazgo que ha sabido adelantarse y aprovechar la capacidad y profesionalidad del equipo para adaptarse a las circunstancias en todo momento.

Desde los inicios, Tatutrad ha apostado por unir talento e innovación tecnológica.

¿Cuáles creéis que son los principales retos a los que se enfrenta el sector de la traducción?

Como cualquier otro sector, la traducción debe hacer frente a un entorno en constante cambio y cada vez más avanzado en materia tecnológica.

En nuestro caso, lo más significativo podría ser el auge de traducción automática y el avance en el campo de la inteligencia artificial. Algunos consideran que esto puede ser un verdadero problema para los traductores, pero, en realidad, ahí es donde reside el gran reto: adaptarse a la innovación o morir. Debemos ir modificando y perfeccionando nuestros procesos para sacar el máximo partido a los nuevos recursos tecnológicos disponibles y aprovecharlos para optimizar nuestro trabajo. Si se hace bien, los resultados serán todo un éxito.

Y aquí es donde entra en juego otro gran reto: la bajada de las tarifas. Invertir en tecnología es sinónimo de invertir en calidad, pero sin olvidar que siempre debemos mantener un equilibrio entre los costes y los beneficios.

¿Cómo estáis viviendo el impacto de la COVID-19?

Para nosotros, la pandemia ha supuesto un reto más a nivel de grupo, emocional y organizativo que realmente de bajada de trabajo. Hemos tenido la suerte de no parar de recibir encargos. De hecho hemos cerrado 2020 con más ventas que el año anterior. La COVID-19, como ocurre en las familias, sí que nos ha unido más ante la adversidad. Durante las semanas de confinamiento establecimos llamadas por videoconferencias diarias que usábamos como válvula de escape, desahogo y sesiones de coaching y terapia.

Creemos de verdad que estamos saliendo reforzados de este momento, que para nosotros ha supuesto una oportunidad para cuestionarnos quiénes somos, por qué hacemos lo que hacemos y qué camino debemos tomar para hacer de nuestra comunidad un entorno mejor en el que vivir.

Tenemos pensado implantar un innovador sistema de gestión de traducciones (TMS) con opciones de automatización (…) que mejorará la imagen y la calidad de nuestros servicios, y que nos permitirá aportar valor añadido y diferenciación al mercado de la traducción y la interpretación.

¿Tenéis algún proyecto de mejora o cambio en el próximo futuro?

En estos momentos estamos trabajando en el desarrollo de nuestro plan de igualdad con el objetivo de detectar cualquier diferencia de trato entre nuestros trabajadores y, por tanto, adoptar una serie de medidas, con su posterior seguimiento, que garanticen la plena igualdad de oportunidades para los miembros que forman nuestro equipo.

Asimismo, poco a poco vamos adentrándonos en la novedosa técnica «RSI» (Remote Simultaneous Interpretation), un mercado en auge como consecuencia de la situación sanitaria actual y el crecimiento emergente del trabajo remoto en todos los sectores económicos.

Por último, a corto plazo, tenemos pensado implantar un innovador sistema de gestión de traducciones (TMS) con opciones de automatización con el objetivo de mejorar la comunicación entre los participantes de los proyectos y el acceso a su información en tiempo real. Una incorporación que mejorará la imagen y la calidad de nuestros servicios, y que nos permitirá aportar valor añadido y diferenciación al mercado de la traducción y la interpretación.

Y para finalizar ¿por qué os asociasteis a ANETI y qué esperáis de la Asociación?

Rosario, como fundadora y traductora es socia de Asetrad y ATA, desde hace dos décadas, por lo que conocemos las ventajas y las oportunidades de crecimiento que conlleva el participar de la vida asociativa. Desde hace más de 5 años Tatutrad es socia de ELIA y pensábamos que ya era hora de empezar a tener presencia y reunirnos con compañeros dentro del entorno nacional.

Más información:

TATUTRAD

Avenida Emilio Lemos n.º 2, planta 6ª. Módulos 603-604
41020 Sevilla

Tel: +34 954 40 23 98
Web: https://tatutrad.net
Correo electrónico: information@tatutrad.net