Como cada año, la Asociación Nacional de Empresas de Traducción e Interpretación (ANETI) ha realizado su Encuesta de clima empresarial, abierta a todas las empresas del sector, para conocer la marcha de su negocio en 2024. En total, 36 empresas participaron en la encuesta, ofreciendo una visión detallada sobre la evolución del mercado, la facturación, el impacto de la inteligencia artificial y los principales desafíos a los que se enfrentan. Geográficamente, un 59% de las respuestas provienen de empresas radicadas en Madrid o Barcelona, estando el resto de respuestas repartidas equitativamente entre otras 10 provincias.
Los resultados completos de la encuesta se han compartido con las empresas socias de ANETI y aquellas empresas que han participado en la edición de este año.
Certificaciones en alza
Han respondido más empresas con la certificación ISO 17100 (Traducción) que sin ella, 52% y 48%, respectivamente, y ya empieza a haber empresas que tienen la ISO 18587 (Posedición), el 14%, siendo todavía muy pocas las que tienen la ISO 20208 (Interpretación), tan solo el 4%. Respecto a la ISO 9001, no más de un tercio declara tenerla. Por otra parte, solo un 15% reconoce no tener contratado un seguro de responsabilidad civil profesional.
Facturación y empleo: un sector en transformación
La traducción ha sido el servicio que más peso ha tenido en las empresas (66%), y ya empieza a despuntar el de posedición (19%), incluso muy por encima del de interpretación y de otros servicios lingüísticos.
Seguidamente, se constata que la gran mayoría de las empresas (82%) tienen menos de quince empleados. De hecho, algo más de la mitad (53%) tienen menos de cinco. La mayoría de esas plantillas (57%) se han mantenido estables, y son más las que se han reducido que las que han aumentado, 35% y 7%, respectivamente. La modalidad de teletrabajo sigue arraigada, pues son la gran mayoría (60%) las que declaran que más del 75% de sus plantillas teletrabaja parcial o totalmente.
Prácticamente un 90% declara facturar menos de 1.000.000 de euros, y son algo más de la mitad las que facturan incluso menos que la mitad de esa cifra. Y son también algo más de la mitad (53%) quienes reconocen un descenso de facturación, que para un 66% ha sido de entre un 10% y un 25%. Pero también hay quien ha mejorado su facturación (28%), la mayoría menos del 10 %. Por último, casi un 18 % de las empresas han mantenido estable su facturación.

En cualquier caso, la mayoría (40%) considera que la marcha de su negocio en 2024 fue bastante positiva (4 de 5 puntos).
El impacto de la inteligencia artificial y la bajada de tarifas
Entre los factores que han afectado a la marcha de su negocio, el más señalado (81%) es la irrupción de la TA/IA (84% entre mucho y bastante), seguido por otros dos, consecuencia seguramente de dicha irrupción: la debilidad de la demanda y la bajada de precios de la competencia. También es significativo el peso de la inflación y de los costes de producción asociados.
En ese contexto, parece que las empresas empiezan a rebajar sus tarifas, sobre todo las de traducción: un 15% ya la disminuyó en el 2024 y un 25% lo hará en el 2025.
Y esos tres mismos factores, junto con el de la inflación, son los que más preocupan de cara al 2025, consecuencia de lo cual empieza a repuntar la preocupación por el mantenimiento de los puestos de trabajo.
Conclusión: adaptación o desaparición
La encuesta pone de manifiesto que el sector de la traducción se encuentra en un momento de cambio profundo. Si bien la tecnología ofrece oportunidades, también plantea amenazas para la sostenibilidad de muchas empresas. El reto es encontrar el equilibrio entre la innovación tecnológica y la protección del valor del trabajo humano en la industria de la traducción.


